La policía ha reactivado el sistema de autodenuncia para abordar el problema de las ciberapuestas y el consumo de drogas entre los jóvenes. El objetivo es detectar a tiempo a los menores expuestos a riesgos de adicción y ayudarlos a retomar su vida cotidiana mediante asesoramiento y tratamiento antes de recurrir a medidas punitivas.
Según la Agencia Nacional de Policía, el "Periodo de autodenuncia por delitos de adicción juvenil" estará vigente durante un mes, del 16 de noviembre al 15 de diciembre.
El programa está dirigido a menores de 19 años con experiencia en ciberapuestas o drogas, así como a sus tutores legales. Las denuncias se reciben principalmente a través del centro de asesoramiento y denuncia de acoso escolar 117.
Esta medida es un seguimiento del sistema de autodenuncia para ciberapuestas juveniles implementado a nivel nacional entre el 18 de mayo y el 31 de agosto.
En aquel entonces, 1.777 jóvenes se autodenunciaron y fueron derivados a programas de apoyo y rehabilitación.
En esta ocasión, la policía ha decidido ampliar el alcance incluyendo las drogas, con el fin de intervenir tempranamente en los delitos relacionados con adicciones.
Una vez recibida la autodenuncia, los agentes especializados en asuntos escolares y los consejeros profesionales realizarán una evaluación inicial. En los casos de drogas, participarán investigadores especializados y, según los resultados, se derivará a los jóvenes a programas de tratamiento en instituciones especializadas, como el Centro de Prevención y Rehabilitación de Problemas de Juego de Corea.
En cuanto a las medidas disciplinarias, en lugar de aplicar sanciones penales uniformes, se considerará de forma integral la gravedad del caso y la posibilidad de recuperación.
La policía planea evaluar el monto de las apuestas, la gravedad de la infracción, la actitud de arrepentimiento y el grado de participación en el tratamiento. Tras la deliberación de un comité externo, se considerarán medidas de clemencia como la amonestación o la solicitud de juicio sumario.
No obstante, la autodenuncia no garantiza la exención de toda responsabilidad legal, ya que, dependiendo de la gravedad del delito, podrían iniciarse procesos penales.
Tras la resolución del caso, la policía mantendrá un seguimiento continuo con agentes escolares y consejeros para prevenir la reincidencia y facilitar la reintegración social.
El problema de las ciberapuestas juveniles es alarmante, ya que no suele ser un acto de curiosidad puntual o un juego aislado.
Los casinos en línea ilegales son fácilmente accesibles a través de teléfonos inteligentes y ofrecen diversos juegos como tragamonedas y bacará. Existe el riesgo de que los jóvenes, para obtener fondos para apostar, se vean expuestos a préstamos ilegales o se involucren en delitos secundarios como fraude o robo.
El gobierno combina la autodenuncia con el apoyo al tratamiento porque reconoce que el juego juvenil no es una simple desviación, sino un problema de adicción que requiere intervención temprana.
Sin embargo, se señala que para que este sistema sea efectivo, es necesario verificar constantemente que el asesoramiento y el tratamiento se realicen adecuadamente y que existan sistemas de gestión a largo plazo para prevenir la reincidencia.
Además, es fundamental reforzar la lucha contra los sitios de casinos ilegales, bloquear la publicidad y fortalecer la educación preventiva en escuelas y hogares.
Se requiere una respuesta integral que corte la cadena de suministro que atrae a los jóvenes al juego ilegal, al tiempo que ofrezca oportunidades de recuperación a quienes ya están atrapados.


